Tal vez hasta ahora, el lavado de manos era una práctica a la que uno no le prestaba mucha atención, ni tampoco la importancia que realmente tiene como medida individual en la prevención de enfermedades infecciosas. Esta pandemia que nos asola actualmente ha puesto de manifiesto la importancia clave que tiene la higiene personal y, en concreto, el lavado de manos en la transmisión de este tipo de enfermedades.

Sin importar cómo ocurrió, el antiguo descubrimiento del jabón alteró la historia humana. Aunque nuestros ancestros no pudieron haberlo previsto, el jabón se convertiría a la larga en una de nuestras defensas más efectivas contra los patógenos invisibles.

Lavarse con agua y jabón es un modo efectivo de destruir y desalojar a muchos microbios, entre ellos el nuevo coronavirus.

¿Cómo funciona el jabón en el Coronavirus?

(fuente: Universidad de Burgos, España)

jabon vs virus

¿Cuanto jabón se necesita para combatir el Coronavirus?

Una gota de jabón común diluida en agua es suficiente para romper y matar a muchos tipos de bacterias y virus, incluyendo al nuevo Coronavirus. El secreto del impresionante poder del jabón es su estructura híbrida.

El jabón está hecho de moléculas en forma de alfiler, cada una de las cuales tiene una cabeza hidrofílica (afín con el agua) y una cola hidrofóbica, que repele el agua y prefiere vincularse con aceites y grasas. Estas moléculas, cuando están suspendidas en el agua, flotan de manera alterna como unidades solitarias, interactúan con otras moléculas en la solución y se ensamblan a sí mismas en pequeñas burbujas llamadas micelas; con cabezas que apuntan hacia afuera y colas que permanecen en el interior.

Algunas bacterias y virus tienen membranas lipídicas que se asemejan a micelas. Estas membranas están cubiertas con proteínas importantes que permiten a los virus infectar a las células. Ejemplos de virus con este tipo de estructura, además del actual Coronavirus son: el VIH, virus de Hepatitis B y C, Herpes, Ébola, Zika, dengue y numerosas bacterias que atacan los intestinos y el tracto respiratorio.

Cuando te enjuagas las manos, todos los microorganismos que han sido dañados, atrapados y matados por las moléculas de jabón son arrastrados por el agua.

Jabón vs Alcohol

Los desinfectantes con al menos el 60 por ciento de etanol (como el alcohol gel) actúan de manera similar, derrotando a bacterias y virus mediante la desestabilización de sus membranas lipídicas. Sin embargo, estos últimos no pueden remover fácilmente los microorganismos de la piel. Además existen virus (Hepatitis A, Polio, Rinovirus, Adenovirus) que no dependen de membranas lipídicas para infectar las células; así como bacterias (ejemplo: meningitis, neumonía) que protegen sus delicadas membranas con escudos resistentes de proteína y azúcares.

Estos patógenos más resistentes generalmente son menos susceptibles a la masacre química del etanol. Sin embargo, la limpieza vigorosa con agua y jabón puede expulsar a estos microbios de la piel, por lo que el lavado de manos es más efectivo que el desinfectante. El desinfectante a base de alcohol es un buen respaldo cuando el agua y el jabón no están disponibles.

Practicas Claves de la Salud Publica

Florence Nightingale, estadística y enfermera inglesa, promovió el lavado de manos a mitad del siglo XIX, pero no fue sino hasta la década de 1980 que los Centros de Prevención y Control de Enfermedades emitieron las primeras pautas de higiene de manos aprobadas a nivel nacional, que fueron las primeras en el mundo.

El lavado con agua y jabón es una de las prácticas claves de la salud pública que puede lentificar de manera significativa la tasa de contagio de una pandemia y limitar el número de infectados, lo que evita una sobrecarga desastrosa a los hospitales y las clínicas. Sin embargo, esto solo funciona si cada persona lava sus manos de manera frecuente y exhaustiva

¿Como lavarse las manos?

Puede sonar una pregunta bastante básica, aún así hay muchos aspectos que no tomamos en cuenta al momento de lavarnos las manos.

Para efectuar un correcto lavado de manos, debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Generar una buena espuma
  2. Cubrir bien de jabón las palmas y el dorso
  3. Frotar tus dedos intercalándolos entre ellos
  4. Frotar las puntas de los dedos contra las palmas
  5. Girar el puño de la mano enjabonado alrededor de tus pulgares.
  6. Enjuagar

El jabón es más que un protector personal; cuando se usa de la manera apropiada, se vuelve parte de una red de protección comunitaria.

No existen pruebas de que los jabones antibacterianos sean mejores que cualquier otro jabón. Lo que importa es lavarse las manos durante 40 a 60 segundos.

La OMS recomienda usar los geles desinfectantes solo cuando no se dispone de agua y jabón.

A nivel molecular, el jabón funciona al separar las cosas, pero a nivel de la sociedad, ayuda a mantenernos unidos.

Recuerda esto la próxima vez que tengas el impulso de evitar hacer una parada en el lavamanos: la vida de otras personas está en tus manos.

Parte de este texto fué extraido del artículo: ¿Por qué el jabón funciona?



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Todos nuestros productos están notificados ante el Instituto de Salud Pública. Elaboramos todas nuestras variedades de jabón artesanal en nuestro taller laboratorio autorizado por el Instituto de Salud Pública (ISP), donde conviven el trabajo artesano y el rigor científico. Seguimos las exigencias que marca dicha institución, cuidamos la procedencia de nuestros ingredientes y controlamos el proceso de elaboración.